Sobre mí

¡Hola!

un nuevo comienzo

Soy Alicia Clemente y quiero compartir contigo cómo surge este proyecto y en qué te puedo ayudar.

Imagina una persona que te ayuda a conectar con tu confianza cuando estás en una etapa en la que te sientes inseguro/a. Es la esencia de mi trabajo ya sea como consultora, formadora, orientadora…

Mi viaje comenzó en Consultorías de Marketing y Recursos Humanos, sin embargo fue trabajando en un programa de orientación laboral dirigido a sectores en crisis lo que me hizo descubrir lo que realmente me apasiona: poder acompañar a otras personas a reconocer su valía. 

Este «flechazo» con la orientación profesional se debió en gran parte a que ya había conocido lo que significaba estar desempleada y había comenzado mi propio camino de superación personal y de búsqueda.

Vivir en primera persona esta experiencia me llevó a poner en práctica todos los recursos que había aprendido y a iniciar un periodo de reflexión sobre los servicios que me ofrecían y las necesidades que tenía: “creía saber todas las respuestas hasta que el Universo cambió las preguntas”.

Me replanteé mi forma de trabajar y comprendí que era importante un método que fusionara diferentes disciplinas para poder dar solución a las necesidades que surgen durante un proceso de cambio.

Comencé a explorar nuevas fórmulas de acompañamiento realizando un máster de Coaching, ampliando mis conocimientos en terapias corporales energéticas y formándome como analista en evaluaciones de talento profesional. Si quieres saber con más detalle mi cualificación profesional pincha en este enlace.

Las mujeres y jóvenes a los que acompaño son personas luchadoras e inconformistas. Quieren  conectar con su fuerza, comprender su talento y saber cómo aplicarlo para afrontar con más confianza su desarrollo profesional y personal.

El nombre de este espacio te lo dedico a ti  que estás comenzando de nuevo. Quizás no tienes claro por dónde empezar pero te levantas y sigues afrontando los desafíos de la vida para construir el futuro que deseas.

Y recuerda:

 

Que nada ni nadie te haga dudar de tu valía. 3