Desearía ser una persona con talento…

Erase una vez…

Un rey  que fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo.

El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. La Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. Y la Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.

Entonces encontró una planta, una Fresia, floreciendo y más fresca que nunca. Y el rey le preguntó:

¿Cómo es que creces saludable en medio de este jardín mustio y sombrío?

No lo sé. Quizás sea porque siempre supuse que cuando me plantaste, querías fresias. Si hubieras querido un Roble o una Rosa, los habrías plantado. En aquel momento me dije: «Intentaré ser Fresia de la mejor manera que pueda».

En mi trabajo más de una vez he escuchado a jóvenes decir:

«Quiero ser otra persona.¿Me puedes ayudar?»

Si tienes puesta la mirada en todas las cosas que no tienes y no sabes hacer, tus debilidades y problemas, la respuesta que necesitas sigue estando oculta a tus ojos.

Es el momento de dejar de compararte con los demás, aprender a ver  tus habilidades naturales y reconocer tu «naturaleza».

Este cuento de Jorge Bucay nos recuerda la importancia de no dar la espalda a nuestra esencia. No  quieras ser otra persona. El mapa para salir de laberinto de dudas se halla dentro de ti. 

            ¡Este es tu reto!

No dar la espalda a mi talento

¿Te animas a explorarlo?

Share Button